¡Hola! pasa,
ponte cómoda
Si has llegado hasta aquí, es porque seguramente estás viviendo un momento que no quieres que se te escape de las manos y antes de hablar de mis sesiones, te voy a hablar de mí, no por narcisista, sino porque conocerme será una gran parte de que tomes la decisión de elegirme para este momento tan especial.
Mi historia: de la gran Buenos Aires a la luz de la Marina Alta
Nací bajo la luna de agosto en Buenos Aires y soy la tercera de ocho hermanos. ¡Imagínate lo que es crecer con cinco hermanas pequeñas! Por eso, no me culpes si adoro el ruido, el caos divertido y la energía de los niños. El silencio me aburre; yo crecí rodeada de vida y eso es lo que busco hoy con mi cámara.
Mi camino empezó en el CINE de animación y la publicidad, trabajando para grandes producciones y anuncios. Pero un día, la Marina Alta se cruzó en mi vida y lo que iban a ser unos meses se convirtieron en 11 años, dos hijas y una nueva forma de mirar.
Al convertirme en mamá, mi arte dio un giro: comprendí que lo más valioso no es la pose perfecta, sino la verdad de cada familia.
Puedes llamarme Flor o Nieta.
Nieta Strassberg: Un homenaje a mis raíces
Soy "nieta de artistas", mi nombre artístico es mi forma de honrar a mis ancestros y de decirte que el arte, para mí, es algo personal y sagrado.
Mi filosofía: Trabajar para la alegría con respeto.
Mi trabajo ha pasado por las páginas de Vogue Italia y ha recibido muchos Premios, pero mi mayor orgullo es ser parte de tu legado.
Mi estilo se resume un poco así.
Retratos reales y naturales: No me interesan los posados forzados. Quiero capturar vuestra forma de quereros, tal como sois.
Paciencia de madre (y de hermana mayor): Si tu peque llora, corre o no quiere estarse quieto, no te preocupes. Tengo un imán para los niños y siempre encuentro la forma de conectar con ellos para que la sesión sea un juego, no una obligación.
Sin miedos: Aquí venimos a celebrar la vida. Mi estilo es cercano, de tú a tú, y respetando al 100% tus decisiones.
Estoy viviendo mi mejor vida y mi mayor felicidad es ayudarte a guardar la tuya. Porque un embarazo dura nueve meses o un cumpleaños un solo día, pero una fotografía real se recuerda toda la vida.